Los millonarios tienen a su disposición gadgets que se encuentran muy lejos de los simples mortales. No por eso son más avanzados, simplemente son carísimos y tal vez no tan útiles considerando su precio. Sin embargo, la exclusividad puede convertirse en la peor de las enfermedades.
Por Emma Bermudez vía El Confidencial
Por Emma Bermudez vía El Confidencial
